Daniel Ruffener, fideicomisario de Talleres junto con Gustavo Eluani, celebró el acuerdo con Gama. “Están el ingreso de los fondos que tiene que pagar Petrone y la renuncia a los créditos que podría insinuar, que serían entre 4 y 5 millones de pesos. Es un acuerdo muy positivo para el proceso en general, porque permite vislumbrar claramente una salida de la crisis grave que afectó al club”, dijo Ruffener.
“Tenemos la certeza de que hoy contamos con la garantía del pago. A lo mejor con la mitad del predio, para poder cancelar el saldo de la deuda, incluida la de Ateliers”, agregó el abogado respecto a las demandas entabladas por Darío Insua, Roberto Oste y otros despedidos por Carlos Ahumada y que son reclamos que si no afronta el ex gerenciador, deberán ser cancelados por el club.
–¿Que pasará con el crédito que verificó Norberto Castaños (ex concesionario de las divisiones menores) por 700 mil dólares, el primero de cuatro documentos iguales?
–Siempre lo hemos tenido en cuenta. Lo único que se podría haber producido era una disminución, en caso de rechazo. El saldo de la deuda total anterior a la quiebra era de 16,5 millones. De eso hay una parte, un millón de pesos, de créditos laborales que se estarían pagando en diciembre con este dinero de Gama. Ahí quedarían 15 millones y un poquito más, que son los créditos generales y quirografarios, que llevan una quita. Estamos haciendo una previsión de los juicios de Ateliers por tres millones. Por eso el pasivo queda en 20 ó 21 millones. Si deducimos lo de Petrone, el saldo puede estar entre 11 y 12 millones. Nuestra proyección es que se ha conseguido alejar definitivamente el fantasma de la liquidación.
–¿Si el club se autofinancia, qué destino tendrá los aportes de Fondo?
–El Fondo es sin fines de lucro. Todos los beneficios de la explotación son volcados al club. O sea que todo crecimiento se verá en obras. De todos modos, no se puede prever lo que no se tiene.